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martes, 13 de marzo de 2018

El Parlamento Europeo busca proteger las colonias de abejas e incrementar el apoyo de la apicultura.


Las enfermedades, la intensificación agrícola, la exposición a los productos químicos, así como la pérdida de hábitat de las abejas y las condiciones climáticas adversas amenazan la capacidad de producción de las colmenas.
La Unión Europea es el segundo mayor productor de este edulcorante natural después de China;  con Alrededor de 600.000 apicultores, 250.000 toneladas de miel cada año y 17 millones de colmenas en todo el territorio comunitario, siendo España el principal productor. A pesar de todo, esta producción no cubre su propio consumo y en 2016  la UE importó alrededor de 200.000 toneladas del edulcorante.
Debido a los altos costes de producción, los apicultores de la UE apenas pueden competir con la miel importada. Además, las exportaciones de la UE son insignificantes comparadas con las importaciones. De media, un kilo de miel importada en la UE en 2016 costaba 2.23 euros, mientras que un kilo de este producto exportado a terceros países costaba 5.69 euros.
Aunque el sector apícola de la Unión Europea es pequeño, éste es importante para la agricultura, la seguridad alimentaria y la biodiversidad, ya que las abejas polinizan cultivos y plantas salvajes.
Por estos motivos, la Eurocámara ha pedido  a la Comisión Europea y a los Estados miembros una mayor protección de las colonias de abejas e incrementar la financiación para apoyar a los apicultores. Además, de reclamar la  prohibición de los pesticidas dañinos y medidas contra las importaciones de miel falsa.

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