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miércoles, 21 de febrero de 2018

Centros seleccionados para participar en la XII edición del Concurso Escolar JACE


En relación a la XII Edición del Premio Escolar convocado por la Red de Información Europea de Andalucía JÓVENES ANDALUCES CONSTRUYENDO EUROPA - JACE, se comunica que el día 20 de febrero de 2018, dando cumplimiento a la PRIMERA FASE del Premio contemplada en las Bases de la Convocatoria, se celebró la reunión del Jurado, constituido por los centros EUROPE DIRECT que pertenecen a la Red de Información Europea de Andalucía, para realizar el análisis de las propuestas de participación recibidas, un total de 26 procedentes de toda la Comunidad Autónoma de Andalucía, de entre las cuales han sido finalmente seleccionadas para la SEGUNDA FASE las correspondientes a los siguientes centros:

IES Entresierra Purchena  (ALMERÍA)
IES Ciudad de Algeciras (Algeciras, CÁDIZ)
IES Santa Catalina de Siena (CÓRDOBA)
IES D. Diego de Bernuy (Benamejí, CÓRDOBA)
IES Emilio Muñoz (Cogollos de la Vega, GRANADA)
IES La Campiña (Beas, HUELVA)
IES Ciudad de Arjona (Arjona, JAÉN)
IES Vega de Mar (San Pedro de Alcántara, MÁLAGA)
Colegio Alemán Alberto Durero (Grupo 4º ESO) (SEVILLA)


La SEGUNDA FASE del Premio consistirá en la escenificación/presentación de los trabajos en el encuentro de todos los grupos participantes que se celebrará en el CEULAJ (Mollina, Málaga), durante los días 9 y 10 de abril de 2018.

martes, 20 de febrero de 2018

Hoy se abren las inscripciones para el concurso Euroscola 2018 - XXIVª edición


La Oficina de Información del Parlamento Europeo en España, en colaboración con la Representación en España de la Comisión Europea, la Secretaría de Estado para Asuntos Europeos (Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación) y, en esta ocasión, con la Secretaría de Estado de Cultura (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) convoca la XXIV edición del Concurso Euroscola, centrado en la celebración en 2018 del Año Europeo del Patrimonio Cultural, cuyo lema es: "Nuestro patrimonio: donde el pasado se encuentra con el futuro”.

Pueden participar jóvenes entre 15 y 18 años que estudian Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato o Ciclos de Formación Profesional de Grado Medio  en centros educativos españoles, en equipos de máximo 10 alumnos, liderados por un/a profesor/a de su centro.

La competición consistirá en la elaboración de un vídeo, con una duración máxima de un minuto y treinta segundos  (1´30’’), cuya temática se base en alguno de los objetivos del Año Europeo del Patrimonio Cultural.

Los equipos ganadores podrán participar en una jornada Euroscola, en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo, viviendo una experiencia inolvidable junto a otros jóvenes de toda la Unión Europea.

Además, colaboran en el Concurso, con premios adicionales, el INJUVE (Instituto de la Juventud), el CJE (Consejo de la Juventud de España), la Plataforma del Voluntariado de España y organismos de juventud y/o educación de las diferentes comunidades y ciudades autónomas.


Las inscripciones se realizan a través de la página web del concurso:

martes, 13 de febrero de 2018

En defensa de las abejas

La Comisión Europea ha lanzado una consulta pública sobre el descenso de las poblaciones de abejas y otros insectos polinizadores con el objetivo de recopilar opiniones que ayuden a la elaboración de una estrategia europea para abordar el problema. El Ejecutivo comunitario pretende diseñar una iniciativa común para combatir este fenómeno y para ello ha solicitado la contribución de científicos, agricultores, empresas, organizaciones medioambientales y autoridades públicas. La consulta pública estará disponible hasta el 5 de abril de este año.

Bruselas ha destacado que la revisión intermedia de la estrategia sobre biodiversidad de la UE mostró que la polinización puede estar decreciendo de forma "significativa" y que casi una de cada diez especies de abejas y mariposas están en peligro de extinción. Además, la Comisión Europea estima que unos 15.000 millones de euros de la producción agrícola anual se atribuyen a los polinizadores.

La consulta pública plantea una serie de acciones para atajar el descenso de las colonias, como analizar los riesgos de los pesticidas, proteger y restaurar los hábitats de estas especies en los espacios de la red Natura 2000 y en las zonas rurales y urbanas fuera de esta red, proteger a los polinizadores de enfermedades, apoyar los esfuerzos del sector privado, reducir la contaminación o crear incentivos de mercado para el desarrollo de actividades beneficiosas para estos insectos.

De la misma forma, pregunta sobre la efectividad para incrementar la concienciación, el conocimiento y la colaboración de acciones encaminadas a involucrar a comunidades locales, fomentar el intercambio de ideas entre grupos de interés y Estados miembros o impulsar el diseño de estrategias a nivel local, regional y nacional.

"Conocemos bien los descensos de algunos polinizadores mientras que existen lagunas de conocimiento para otros. Pero sobre lo que no hay duda es de que es el momento de actuar. Si no lo hacemos, nosotros y generaciones futuras tendremos que pagar un precio muy alto", ha advertido el comisario de Medio Ambiente, Karmenu Vella.



De la misma forma, el comisario de Agricultura y Desarrollo Rural, Phil Hogan, ha subrayado la importancia de los polinizadores para la seguridad alimentaria y las comunidades agrícolas de la UE, así como para "la vida en el planeta". "No podemos permitir que sigamos perdiéndolos".
Para Greenpeace, la polinización de las flores es vital para nuestra alimentación y para la biodiversidad, pero las abejas, unas de las principales encargadas de esta misión, están desapareciendo. El 37% de las poblaciones de abejas en Europa están en declive, según Greenpeace.

jueves, 8 de febrero de 2018

Europa crecerá más del 2% hasta 2020, pero con mercados volátiles


Europa creció el año pasado al 2,5%, el ritmo más alto en 10 años. El PIB europeo avanzará a una velocidad de crucero superior al 2% al menos hasta 2020, según las previsiones de invierno de la CE. Y aun así Bruselas teme sacudidas en los mercados, que entran en una fase de volatilidad por la retirada de los estímulos monetarios por parte de los bancos centrales. Si hay subidas de los tipos de interés sufrirán las economías más endeudadas, como la española.

'Una expansión sólida y duradera'. Con esa frase arrancan las Previsiones de invierno de la CE, que prevén una suerte de primavera continental tras una década oscura de Gran Recesión y dilemas existenciales. La eurozona y la UE crecerán por encima del 2% los dos próximos años, las mayores tasas en 10 años. La creación de empleo sigue firme. Europa tiene incluso potencial de crecimiento sin utilizar. Y aun así Bruselas hace ímprobos esfuerzos por moderar su optimismo: la recuperación 'en gran medida cíclica, tras el fuerte batacazo desde 2008' irá desacelerando paulatinamente. 

 La eurozona creció el 2,4% el año pasado, y avanzará a una velocidad de crucero del 2,3% y el 2% en 2018 y 2019. Pero las cicatrices de la crisis siguen ahí. Y son profundas. La inflación no está ni se le espera: seguirá en torno al 1,5% durante dos años más, lejos del objetivo del 2%, como síntoma inequívoco de que las corrientes de fondo en Europa (y en el mundo) son problemáticas. La tasa de desempleo sigue en torno al 8%, pero con picos superiores al 15% en países como España y Grecia: la divergencia entre Norte y Sur se deja notar y es también una potencial fuente de conflictos en Europa. Y la situación fiscal ha mejorado. Los déficits públicos ya no preocupan. Pero sí preocupan las deudas públicas embalsadas durante la crisis, y las enormes deudas privadas acumuladas en los años previos a la Gran Recesión.

Los riesgos, según Bruselas, están equilibrados. 'La eurozona entra en 2018 con una salud robusta: el crecimiento ha vuelto definitivamente y está aquí para quedarse', dice el comisario de Economía, Pierre Moscovici. Europa, sin embargo, 'es vulnerable' a una subida de los tipos de interés y a periodos de inestabilidad financiera, que dejarían al descubierto 'las fragilidades relacionadas con el excesivo endeudamiento en varios Estados miembros', narró.

Europa está entre los peores en términos de deuda pública, privada y exterior. La economía española crece a tasas mayores que el conjunto de la zona euro, pero el legado de la crisis sigue siendo doloroso, con niveles de endeudamiento, desempleo y riesgo de pobreza en máximos entre los países industrializados. España creció el 3,1% el año pasado. Y Bruselas eleva una décima el avance del PIB previsto para este año hasta el 2,6%. 'Los acontecimientos en Cataluña aún podrían tener impacto en la economía', según el informe, que aun así subraya que hasta ahora el impacto en el crecimiento 'se ha contenido'.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Bruselas eleva al 2,6% el crecimiento español en 2018 pese a Cataluña


La Comisión Europea desvelará hoy que el PIB del año pasado creció al 3,1% y el del próximo ejercicio se mantiene previsto en el 2,1% 
España, pese a las dudas generadas por Cataluña, recibirá de nuevo el respaldo de la CE con una revisión al alza del crecimiento respecto a las previsiones macroeconómicas publicadas el 9 de noviembre. Bruselas cree que el PIB de la cuarta economía de la Eurozona será del 2,6% en 2018, una décima más de lo estimado hace tres meses y también una décima más de la reciente actualización anunciada por el Gobierno, que apostó por un 2,5% en lugar del 2,3% que estaba vigente. La Comisión, como suele ser habitual, será también más optimista que el FMI, que en enero cifró el crecimiento en el 2,4%.
Todas estas cifras serán anunciadas por el comisario de Asuntos Económicos, P. Moscovici. Será una presentación diferente ya que sólo se incluirán los indicadores de crecimiento e inflación. Tanto el déficit como el paro, las dos grandes bestias españoles, se dejarán para otra ocasión. "Se vuelve a la metodología de antaño. Sólo serán completas las previsiones de primavera y otoño, así que éstas, las de invierno, iniciarán una nueva época", explican estas fuentes, que achacan estos cambios a la bonanza de la economía.
Lo que sí se publicará será la inflación, todavía endeble, y el crecimiento. Respecto a la evolución del PIB, la CE mantiene que el crecimiento de 2017 se cerró en el 3,1% (misma cifra que el Ejecutivo), que el de este año será del 2,6% y que el de 2019 seguirá en el 2,1%. Porcentajes que hacen que España siga por encima de la media de la Eurozona, del conjunto de la UE y varias décimas por encima de Alemania, Francia e Italia. La locomotora del club sigue teniendo matrícula española.

Pero, los nubarrones del conflicto político catalán siguen sin despejarse. Moscovici señaló este problema, las negociaciones para formar Gobierno en Alemania y las futuras elecciones italianas como los tres grandes elementos de incertidumbre. Esto con el permiso del "brexit" y de las agresivas políticas fiscales y monetarias de Donald Trump.
 Bruselas volverá a insistir en la necesidad de tener Presupuestos lo más rápido posible pese a ser muy conscientes de que la situación política española hace extremadamente complicado que los haya. Con el 155 en vigor, el PNV no tiene margen de maniobra para aprobarlos pese a que le conviene hacerlo para que sigan ejecutándose acuerdos como la rebaja de la factura eléctrica a las empresas.

La CE liderada por Juncker ya no tiene tanta prisa después de comprobar que España, a su modo y en ocasiones a regañadientes, ha cumplido con los objetivos de déficit fijados. De hecho, es muy posible que 2017 se haya cerrado al 3% del PIB o incluso algo por debajo, lo que supondría que por primera vez en una década, España cumpliría con las reglas establecidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y podría salir del procedimiento de déficit excesivo, una decisión que se adoptará en primavera. Según las previsiones de noviembre, España iba a cerrar 2017 con el 3,1%, lo que le situaría en el peor país de la UE seguido de cerca por Francia.

martes, 6 de febrero de 2018

¿Ha mejorado Bolonia la educación universitaria?

Se cumplen 20 años desde la Declaración de la Sorbona, suscrita por Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, instando a la creación de un Espacio Europeo de Educación Superior. Mucho ha llovido en el panorama europeo desde entonces y, hoy, hasta vemos a uno de los firmantes en trance de salir de la Unión Europea por decisión soberana de sus ciudadanos. Al menos de esa decisión no podrá culparse también a la universidad y lo universitario, pues como es sabido, la Unión Europea no tiene competencias en materia de educación.

En este proceso, abundante en reuniones y declaraciones, la más famosa de todas la de Bolonia, vemos las luces y sombras de un deseo de una Europa unida y sin fronteras para el conocimiento, la ciencia, las universidades y los universitarios, en el firme convencimiento de que solo así podrá recuperar puestos en el panorama internacional una envejecida Europa, hoy sobrepasada en el ámbito universitario por el modelo educativo norteamericano y crecientemente amenazada por la pujanza asiática.

La implementación práctica de los distintos principios y bases de entendimiento para crear un Espacio Europeo de Educación Superior, tal y como se promovió en la universidad parisina, se ha desplegado de muy distinta forma en los diferentes países, que exceden propiamente hablando de los integrantes de la Unión Europea.

 Por lo que toca a España, distintas reformas legislativas y la voluntad decidida de la universidad y los universitarios ha permitido, por ejemplo, hacer realidad una mayor y creciente movilidad estudiantil a través del exitoso programa Erasmus. También debemos a Europa y a este proceso una mayor concienciación en las universidades públicas de algunos posicionamientos que las privadas tuvimos claros desde nuestros primeros reconocimientos, tales como la preocupación por la empleabilidad y el contacto vivo con la sociedad a la que servimos a través de las empresas; o la necesidad de contar con un sistema de gobernanza más adaptado al mundo actual y no necesariamente basado en representaciones estamentales más propias del Medievo que de la posmodernidad.

También la toma de conciencia de que nuestro sistema universitario debe compararse con los demás a nivel global, de que es fundamental establecer sistemas de mejora continua o del hecho de que las universidades, amén de garantizar la universalización del conocimiento a través de la democratización en el acceso a los estudios superiores, deben preocuparse también de rendir cuentas, fomentando la transparencia y eliminando, en la medida que resulte conveniente, la recurrente endogamia. Todos ellos son efectos benéficos de este proceso de reconversión universitaria aún inacabado.



 Con todo, el sistema universitario español, integrado por universidades públicas y privadas, además de la rara avis que suponen las universidades concordatarias es, objetivamente, un buen sistema que pese a sus defectos y carencias ha demostrado no solo la inquietud, sino en buena medida, la capacidad de integrarse en este nuevo y exigente entorno. Y aunque no todos nos hemos adaptado al nuevo paradigma a la misma velocidad o con la misma intensidad, en tanto que sistema, pienso que los españoles podemos estar orgullosos; y lo estaremos más aún a medida que los más reticentes, por comodidad o ideología, vayan cediendo a la inapelable realidad.

Pero el camino no está aún expedito para alcanzar la universidad que necesitamos, las sombras que planean sobre nosotros podrían resumirse en tres: la hiperregulación limitante de la autonomía universitaria, la burocratización de la actividad académica y, finalmente, los obsoletos sistemas de financiación de la educación superior.

lunes, 5 de febrero de 2018

Londres busca algún nexo de libremercado con la UE tras el Brexit




El Reino Unido tiene una gran decisión por delante que puede afectar en mayor o menor medida a su economía, y es la de permanecer de alguna forma en el mercado único y la unión aduanera con el resto de Europa tras el Brexit. Los informes filtrados esta semana y realizados por el propio Gobierno de Theresa May ya avanzan que sea cual sea el escenario, el PIB británico saldrá perdiendo.

A pesar de eso, la primera ministra británica y parte de su Ejecutivo siguen manteniendo que al salir de la U  lo hacen con todas sus consecuencias, y esto significa abandonar las ventajas de permanecer en ese mercado único y en la unión aduanera. Una idea que han confirmado tanto el portavoz de la primera ministra como el secretario de Relaciones Internacionales L. Fox. Sin embargo, parece que las conversaciones internas dentro del Ejecutivo circulan en otro sentido. Altos cargos gubernamentales están considerando poder llegar a un acuerdo al menos para seguir permaneciendo en la unión aduanera, lo que permitiría cubrir el comercio de bienes con la Unión Europea. Algo que limitaría severamente la capacidad de Reino Unido para establecer otros acuerdos comerciales externos pero que ayudaría a resolver preocupaciones sobre la frontera con Irlanda y reduciría la necesidad de nuevos procedimientos aduaneros complejos que se deberían implantar.

El propio Fox ha rechazado esta idea al no ser "compatible con tener una política comercial independiente". Por el contrario, la primera ministra, durante su viaje a China y preguntada por esta cuestión, echó balones fuera y se negó a descartarlo del todo. Un tema, el de la futura relación comercial entre ambas partes. Los Veintisiete han ofrecido a Londres negociar un periodo de transición para adaptarse al Brexit hasta el 31 de diciembre de 2020 manteniendo el status quo pero sin que Reino Unido tenga voto ni presencia en las instituciones comunitarias.

Es decir, Londres tendrá que seguir cumpliendo las normas europeas -incluidas las que se pacten en este periodo de transición- y respetando la competencia del Tribunal de Justicia de la UE, así como las cuatro libertades fundamentales, entre ellas la libre circulación de personas, dado que Reino Unido seguirá durante este periodo en el mercado interior y la unión aduanera. T. May, ha advertido de que no contempla que las negociaciones con la UE para fijar un periodo de transición tras el Brexit lleven a reconocer los mismos derechos a los europeos que lleguen a Reino Unido después de su salida del bloque.

jueves, 1 de febrero de 2018

Agua potable más segura para todos los europeos

La revisión de la legislación europea presentada hoy por la Comisión mejorará la calidad del agua potable y el acceso a ella, y ofrecerá una mayor información a los ciudadanos.
El derecho de acceso a servicios básicos de calidad, incluido el acceso al agua, es uno de los principios del pilar europeo de derechos sociales aprobado por unanimidad por los Jefes de Estado o de Gobierno en la Cumbre de Gotemburgo. La propuesta legislativa de hoy tiene por objeto garantizar este derecho y responde así a la primera iniciativa ciudadana europea en lograr sus objetivos: la iniciativa por el derecho al agua, que reunió 1,6 millones de firmas para respaldar la mejora del acceso al agua potable y segura para todos los europeos. Además, la propuesta pretende fortalecer a los consumidores velando por que los distribuidores de agua les ofrezcan información más clara con relación al consumo, el análisis de costes y el precio por litro, de forma que sea posible realizar una comparación con el precio del agua embotellada. Ello contribuirá a los objetivos medioambientales de reducir el uso innecesario de plástico y de limitar la huella de carbono de la UE, así como a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La mayor parte de las personas que viven en la UE disfrutan de buen acceso a agua potable de gran calidad. Ello es resultado de una amplia labor legislativa en la UE para proteger a los europeos y garantizar que cuenten con un acceso a agua potable de gran calidad. La Comisión desea velar por que esta calidad se mantenga a largo plazo. Las normas que la Comisión propone actualizar hoy mejorarán la calidad y la seguridad del agua, al añadir sustancias nuevas, y hasta ahora no incluidas, a la lista de criterios para determinar la seguridad del agua (como la legionela y el clorato). Estas inclusiones tienen en cuenta el conocimiento científico más reciente y en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Las nuevas normas requerirán que los Estados miembros mejoren el acceso para todas las personas, especialmente en el caso de los grupos vulnerables y marginados, que actualmente tienen dificultades para disponer de agua potable. En la práctica, esto supone instalar el material necesario para ofrecer agua potable en los espacios públicos, lanzar campañas para informar a los ciudadanos sobre la calidad del agua, y animar a administraciones y edificios públicos a que ofrezcan acceso a agua potable.
Otra modificación importante de la legislación consistirá en ofrecer al público de manera fácil y sencilla (también en línea) información sobre la calidad del agua potable y su suministro en la zona en la que viven, a fin de incrementar su confianza en el agua del grifo. Según las previsiones, las nuevas medidas reducirían los posibles riesgos para la salud vinculados al agua potable de un 4% a menos de un 1%.
Además, reducir el consumo de agua embotellada puede ayudar a los hogares europeos a ahorrar más de seiscientos millones de euros al año. Si confían más en el agua del grifo, los ciudadanos también pueden contribuir a reducir los residuos plásticos procedentes del agua embotellada, incluyendo la basura marina. Las botellas de plástico son uno de los artículos de plástico de un solo uso que se encuentran con más frecuencia en las playas europeas. Con la actualización de la Directiva sobre el agua potable, la Comisión da un paso importante en materia legislativa para la aplicación de la estrategia de la UE en materia de plásticos, anunciada el 16 de enero de 2018.
Una mejor gestión del agua potable en los Estados miembros evitará la pérdida innecesaria de agua y contribuirá a reducir la huella de CO2. Así pues, la propuesta supondrá una contribución importante para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030 (Objetivo 6) y los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático. El nuevo planteamiento de la seguridad basado en los riesgos ayudará a desarrollar controles de seguridad más específicos en aquellas áreas en que el riesgo sea mayor. Paralelamente, la Comisión también acelerará la labor de normalización para que los productos de construcción del sector hídrico del mercado interior de la UE, como los depósitos o las tuberías, no contaminen el agua potable.
Contexto
La mayor parte de las personas que viven en la UE cuentan ya con un buen acceso a agua potable de gran calidad, especialmente si se compara con otras regiones del mundo, y gracias, en parte, a más de treinta años de legislación de la UE sobre la calidad del agua potable. Esta política vela por que el agua destinada al consumo humano solo se consuma de forma segura, y protegiendo la salud de los ciudadanos. 

En el Programa de trabajo de la Comisión para 2017 se incluyó la revisión de la Directiva sobre el agua potable 98/83/CE como respuesta directa a la iniciativa ciudadana europea sobre el derecho al agua. La propuesta se presenta tras la evaluación, en el marco del programa REFIT, de la Directiva sobre el agua potable, y va acompañada de una evaluación de impacto y de las recomendaciones de la OMS.

Regiones europeas avalan reforzar cooperación en torno al Mediterráneo oeste

El Comité Europeo de las Regiones (CdR) ha instado a llevar a cabo medidas para lograr un Mediterráneo occidental "más seguro, limpio y productivo" a través de la cooperación entre las regiones europeas bañadas por sus aguas.



En un dictamen aprobado hoy en la sesión plenaria del CdR, los miembros de esta institución compartieron la necesidad de una "visión territorial" de todos los aspectos económicos en torno a ese mar, que comparten varios Estados miembros del sur de la Unión Europea.

El texto, expuesto ante el pleno por el miembro maltés del CdR S. Azzopardi, propone objetivos para lograr un espacio marítimo más seguro, una "economía azul" inteligente y resistente y una mejor gobernanza de esa área. Además  especificó la "necesidad urgente" de reforzar la cooperación entre regiones en áreas como la cultura, la pesca, el comercio, la inmigración o la protección de la diversidad.

En el área de la economía azul, el dictamen aprobado hoy propone promover su competitividad a través de inversiones en tecnologías innovadoras e investigación, así como en sectores más tradicionales como la pesca y el turismo, que históricamente han sido las principales fuentes de riqueza en estas regiones.

En materia de empleo, el CdR abogó por la promoción de la educación, de la formación profesional y de medidas para paliar el desempleo juvenil, que es particularmente intenso en varias regiones del sur de la UE. La financiación para cubrir estas prioridades, señala el dictamen, debe obtenerse a través de un marco simplificado que reúna fondos europeos, nacionales y regionales.

El texto no olvida la crisis migratoria y los efectos que los flujos de refugiados procedentes de países en conflicto han tenido en las localidades bañadas por el Mediterráneo, a menudo las principales receptoras de estas personas, y urge a instaurar medidas para asegurar la seguridad en este área.