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domingo, 26 de noviembre de 2017

Unión de la Energía: el año del compromiso

El tercer informe sobre el estado de la Unión de la Energía pone de manifiesto que la transición de Europa hacia una sociedad hipocarbónica se está convirtiendo en una nueva realidad para la UE.
Gracias a los avances logrados en 2017, la UE está llevando a la práctica el proyecto de la Unión de la Energía y generando empleo, crecimiento e inversiones. Se están adoptando medidas para apoyar una transición socialmente justa hacia las energías limpias. Ha llegado el momento de movilizar a la sociedad —ciudadanos, municipios, zonas rurales, empresas, mundo académico e interlocutores sociales— para que haga plenamente suya la Unión de la Energía, la haga avanzar y participe activamente en el desarrollo de las soluciones del futuro.
El tercer informe sobre el estado de la Unión de la Energía pasa revista a los progresos realizados a lo largo del pasado año tras la publicación del segundo informe sobre el estado de la Unión de la Energía en febrero de 2017, y estudia las perspectivas para el año próximo.
Confirma que la transición energética no es posible sin adaptar las infraestructuras a las necesidades del futuro sistema energético. Las infraestructuras de energía, transporte y telecomunicaciones están cada vez más interrelacionadas. Las redes locales serán cada vez más importantes en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos, que deberán adecuarse cada vez más a la electromovilidad, la producción descentralizada de energía y la respuesta a la demanda. Se han logrado progresos considerables, pero siguen existiendo cuellos de botella, especialmente en el ámbito de la electricidad. Para hacer frente a estos problemas, la Comisión ha adoptado una Comunicación sobre el objetivo de interconexión eléctrica del 15 % para 2030. Asimismo, ha adoptado la tercera lista de proyectos de interés común.
Conclusiones principales
Menos de tres años después de la publicación de la estrategia marco para la Unión de la Energía, la CE ha presentado, con su «Energía limpia para todos los europeos», casi todas las propuestas necesarias para dar cumplimiento al principio de «primero, la eficiencia energética», apoyar el liderazgo mundial de la UE en la lucha contra el cambio climático y el fomento de las energías renovables y garantizar un trato justo a los consumidores de energía.
En marzo, el conjunto de iniciativas «Europa en movimiento», cuyo objetivo es conseguir que el sector del transporte mantenga su competitividad en una transición socialmente justa hacia las energías limpias y la digitalización, así como el paquete de movilidad limpia presentado en noviembre —un paso decisivo en la aplicación de los compromisos de la UE en el marco del Acuerdo de París en lo que respecta al objetivo vinculante de reducir las emisiones nacionales de CO2 en al menos un 40 % de aquí a 2030—, son resultados palpables en el proceso de realización del proyecto de la Unión de la Energía.
La realización de la Unión de la Energía requiere compromiso y estrecha cooperación entre la CE, los Estados miembros y el conjunto de la sociedad. Precisamente por ello, los Estados miembros tendrán que ultimar para principios de 2018 los proyectos de planes nacionales integrados de energía y clima del período posterior a 2020. Disponer de esos proyectos de planes para principios de 2018 también es esencial para demostrar el firme liderazgo de la Unión en la escena mundial.
Los acontecimientos geopolíticos han mantenido la energía y el clima entre los asuntos prioritarios de 2017. La intención del Gobierno estadounidense de retirarse del Acuerdo de París llevó a la UE a dar muestras de liderazgo mediante el refuerzo de las sinergias entre sus diplomacias climática y energética. La UE seguirá reafirmando su compromiso con la lucha mundial contra el cambio climático y con el refuerzo de sus alianzas mundiales.
En el estado de la Unión también se subraya que, aunque los cambios mundiales en la producción de energía planteen graves dificultades para Europa, también crean oportunidades únicas para que esta consolide su posición de líder mundial en la transición hacia las energías limpias, garantizando al mismo tiempo la seguridad energética a todos sus ciudadanos. Mostrar ambición en cuestiones tales como las energías renovables, la eficiencia energética, la lucha contra el cambio climático y la innovación en materia de energías limpias y garantizar las señales de precios adecuadas en el mercado es una condición sine qua non para atraer inversiones en la modernización de la economía de la UE en su conjunto en beneficio de los ciudadanos.

La Unión de la Energía ha dado ya fruto, pero es primordial un compromiso continuo para concluir las tareas pendientes. El Parlamento Europeo y el Consejo deberán abordar con carácter prioritario todas las propuestas legislativas relacionadas con la Unión de la Energía presentadas por la Comisión.  

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