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jueves, 6 de julio de 2017

El "Brexit" dejará un socavón de 12.000 millones al año en los 27

Si el "Brexit" ha supuesto la mejor vacuna para la autoestima europea, las cosas pueden comenzar a torcerse en cuestión de meses. No será gracias a la estrategia del "divide y vencerás" de Londres, sino a las consecuencias que su marcha va a provocar en las cuentas de la Unión. Un socavón de entre 10.000 y 12.000 millones de euros al año (el 16%) que habrá que solventar de alguna forma. Simple: o se gasta menos (PAC, Erasmus, fondos de cohesión...) o se gasta lo mismo poniendo más dinero. Y aquí, con el bolsillo de las capitales en juego, es cuando se van a producir las grandes fricciones dentro del club. La unidad mostrada hasta ahora ante Londres va a palidecer frente a la guerra fratricida que se va a librar entre los 27.
"Hay que ser realistas. Si se van los británicos faltarán entre 10.000 y 12.000 millones y no podemos hacer como si no pasara nada. Por lo tanto, va a haber que hacer recortes o cambios", recalcó el comisario de Presupuestos, el alemán Günther Oettinger. No ocultó el problema y en un baño de realismos advirtió de que futuros ingresos, ya sean vía aportaciones nacionales o vía nuevos impuestos (medioambientales, financieros...) no servirán para "colmar" el impacto del "Brexit". Dicho de otro modo: que las grandes capitales, los contribuyentes netos al presupuesto, ya le han dicho que no se sumarán a la fiesta en la que siempre acaban brindando potencias como España (en 2015, último ejercicio con datos, salió con un saldo favorable de unos 4.500 millones) o los países del grupo de Visegrado: Polonia, Hungría, Eslovaquia y República Checa.
Bruselas, empujada por Francia, Alemania o Italia, ya ha señalado a estos cuatro como potenciales víctimas de los recortes si no cambian sus dudosas prácticas en asuntos básicos como respetar el Estado de Derecho. "Es una opción", recalcó Oettinger. Pese a todo, la Comisión busca "vestirlo" en positivo y hablar de incentivos para los países "buenos" que acogen a refugiados o hacen reformas. El actual marco financiero cubre 2014-2020 y ronda el billón de euros. Para 2017, por ejemplo, el presupuesto es de 158.000 millones (un 1% del PIB europeo). Nada que ver con lo que sucede en EE UU, como lamenta la Comisión. Si un contribuyente aporta a su Estado 50 de cada 100 euros de su sueldo, las arcas nacionales se llevan 49 y las comunitarias, sólo uno. Por el contrario, al otro lado del charco, el Gobierno federal recibe 30 de esos 50 euros. Bruselas asume en su documento que habrá que tomar "decisiones duras" porque, además del dinero que no llegará desde Reino Unido, los 27 han descrito una serie de prioridades que no son precisamente baratas de financiar, como son la relativas a la inmigración irregular, los refugiados, el control de fronteras externas, de la seguridad, la lucha contra el terrorismo o la cooperación en defensa.

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