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viernes, 19 de agosto de 2016

La Comisión Europea propone a España una nueva subida del IVA

El futuro gobierno español tendrá una tarea complicada por delante. España y Portugal se salvaron a finales de julio del estigma de convertirse en los primeros países de la Unión Europea  en estrenar las multas previstas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento por el fuerte desvío en el déficit público el año pasado, pero la tregua concedida por Bruselas es solo momentánea. El Ejecutivo español tiene hasta el 15 de octubre para elaborar un anteproyecto de presupuestos del 2017 austero, que refleje el ajuste estructural de medio punto  -el mínimo previsto en el pacto- que le exige Bruselas para el próximo año y que demostrará que la clemencia mostrada por la Comisión Europea, previa mediación de Berlín, no saldrá gratis. Entre otras medidas, la CE ha propuesto a España una nueva subida del IVA y más transparencia en la contratación pública. 

A menos que cumpla y presente medidas no se desbloquearán parte de los fondos estructurales comprometidos para el próximo año -entorno a 1.000 millones de euros- y que pueden quedar en septiembre en el congelador tras el diálogo estructurado demandado por la Eurocámara. 


 
El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, máximo representante de la ortodoxia en el seno del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, se ha despachado a gusto esta semana contra la decisión de la CE de cancelar las multas a España y Portugal por haber incumplido los objetivos de déficit pactados para el 2015. 

En una entrevista al diario alemán 'Die Zeit', el banquero se muestra a favor de que "las violaciones de las reglas" tenga "consecuencias", y advierte de que la ausencia de sanciones como lo ocurrido en este caso daña el carácter vinculante de las normas. 

En este sentido, Weidmann sostiene que dejar claro que las reglas no son negociables allanaría el camino a los Gobiernos a la hora de cumplir las políticas de consolidación. "En mi opinión, la Comisión y el Consejo Europeo no han sido suficientemente consecuentes", apostilla el presidente del Bundesbank. 

Las críticas de Weidmann ante la ausencia de sanciones a España y Portugal chocan con la postura más flexible del ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, quien había dejado claro que "no se opondría" a una multa cero para España, e incluso jugó un papel decisivo para decantar la opinión mayoritaria de los comisarios en este sentido. 

En la misma entrevista, el presidente del Bundesbank defiende que el resultado de los recientes test de estrés de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) a 51 grandes bancos europeos demuestra que las entidades europeas "han reforzado su base de capital en los últimos años" y han reducido sus posiciones de riesgo. 

Además de cancelar una multa que parecía cantada, la Comisión Europea optó a finales de julio por ofrecer una nueva senda de reducción del déficit público algo más suave que la prevista en mayo pasado. Este año, visto el impasse político en el que está inmersa España, Bruselas permitirá al Estado cerrar el ejercicio con un desfase del 4,6% -desde el 5,1% con el que terminó 2015- pero a 31 de diciembre de 2017 el déficit tendrá que situarse en el 3,1% y en el 2,2% a finales de 2018. Dos años extras que también llevan consigo exigencias. 

SUBIDA DEL IVA 

Para hacer realidad este nuevo calendario y el esfuerzo estructural de 10.000 millones repartido en dos años que lleva incorporado, Bruselas sugiere ya el camino a seguir. Por ejemplo, reducir el número de bienes y servicios que se benefician de un tipo de IVA reducido como ocurre con la alimentación, el transporte de viajeros o los restaurantes. Además, la Comisión reitera la necesidad de realizar controles "estrictos" a todos los niveles del gobierno y de reforzar la vigilancia sobre las licitaciones públicas. 

MÁS TRANSPARENCIA 

"El número de malas prácticas que han tenido un impacto en la aplicación de la legislación europea han sido significativas. Los datos muestran que hay disparidades en la implementación de los contratos públicos", alerta la Comisión Europea que critica el hecho de que España siga publicando pocas licitaciones y negociando de tapadillo muchos contratos. "Esto se traduce en menos competencia con implicaciones en un gasto gubernamental mayor", señala el documento de recomendaciones. 

Bruselas basa estos nuevos objetivos en sus nuevas estimaciones de crecimiento. Considera que la economía española avanzará un2,9% este año aunque se frenará en 2017 y 2018 con crecimientos del 2,3 y 2,1% respectivamente. Es decir, el avance seguirá siendo robusto pero con incertidumbres en el horizonte derivadas del proceso del 'brexit' que podría tener implicaciones "para el comercio y la demanda doméstica". 

INFORME DE ESFUERZO 

Junto al borrador de presupuesto, el Gobierno español también tendrá que remitir en paralelo un informe con los esfuerzos presupuestarios necesarios en el que tendrá que detallar los objetivos en materia de gasto e ingresos y concretar las medidas adoptadas para cumplir con las recomendaciones europeas. Solo si ambos ejercicios son satisfactorios y España responde a tiempo,parte de los fondos estructurales comprometidos para el 2017 se verán liberados. Un incentivo suficiente, a juicio del Ejecutivo comunitario, para que Madrid haga los deberes. Aunque no es el único as que se guarda la Comisión Europea. "No es el final de la historia", recordaba hace unos días el comisario Pierre Moscovici. Y es que, si Madrid sigue sin cumplir el siguiente paso será aún más doloroso: una multa automática del 0,5% del PIB o 5.000 millones de euros, aunque la Comisión ya ha explicado que no hay una fecha concreta para ello. En todo caso, es una posibilidad real que pende sobre la cabeza del futuro Gobierno. La última palabra la tiene el Ecofin 

Según el reglamento, una vez que la Comisión Europea cifra la cuantía de la multa ?en este caso la decisión ha sido cancelarla- el asunto pasa de nuevo a la órbita de los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin) que si en un plazo de 10 ?antes del próximo 6 de agosto- no se oponen queda aprobada automáticamente. Y eso es lo que ocurrirá. "Tomamos nota de la decisión y actuaremos en consonancia", dino el ministro eslovaco de finanzas y presidente del Ecofin, Peter Kazimir, tras hacerse público que no habrá multa. Francia e Italia ya han dicho que están en contra de multar a España y hasta Alemania puede vivir sin imponer este castigo. Por todo ello, prácticamente es imposible que se forme una mayoría cualificada de países que pidan la modificación o el rechazo de la propuesta. La decisión, si no surgen problemas, se adoptará por procedimiento escrito. 

El siguiente paso llegará en septiembre. Las comisiones de asuntos económicos y política regional celebrarán un debate sobre la congelación de parte de los fondos estructurales de 2017. El castigo, que debe cuantificar la Comisión Europea, se verá suavizado en el caso español por la elevada tasa de paro y por la recesión vivida en los años anteriores al desvío del déficit público. Aún así, podrían verse afectados entorno a 1.000 millones. 

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