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jueves, 20 de septiembre de 2018

Avanzar con eficacia hacia la sostenibilidad

Vivimos en un mundo semiconcienciado. Reciclamos, apagamos la luz cuando salimos de la habitación, cerramos el grifo al cepillarnos los dientes y usamos más el transporte público. Nuestra rutina medioambiental dista mucho de los hábitos de las generaciones anteriores, y sin embargo, haber batido en 2017 el récord de emisión de CO2 de los últimos 800.000 años nos advierte de la urgencia por seguir mejorando. España es el cuarto país europeo donde más crecieron esas emisiones, un 7,4% en relación al año anterior.

Para contribuir a ese compromiso, la CE impulsa desde 1999 la Semana Europea de la Movilidad, cuyo fin es sensibilizar al conjunto de la sociedad sobre los beneficios de una movilidad sostenible. La edición de este año introduce el concepto multimodalidad, la combinación de varias formas de transporte dentro de un mismo viaje; por ejemplo, viajar con la bicicleta en el metro o autobús para realizar viajes más largos sin coger el coche. Este año se suma como coordinador nacional el nuevo Ministerio de Transición Ecológica, que animará a participar a entidades nacionales y a los ayuntamientos. El año pasado España fue líder en esta iniciativa, con 467 ciudades de un total de 2.526 urbes europeas.

En 2015 se celebró la Cumbre del Desarrollo Sostenible, en la que participaron 193 Estados miembros y se creó la Agenda 2030, cuando se deberán cumplir 17 objetivos de desarrollo sostenible. Se pretende la erradicación de la pobreza y el hambre, y preservar el medio ambiente y luchar contra el cambio climático. En concreto, el objetivo 11º se centra en el impacto de la movilidad, para que las ciudades sean lugares seguros y sostenibles. Para lograrlo, se pretende proporcionar acceso a sistemas de transporte capaces de mejorar la seguridad vial y reducir el impacto ambiental de las ciudades. Junto a los organismos públicos, las compañías son clave en la consecución de dicho objetivo 11º; desde la promoción del transporte público y la bicicleta entre empleados, clientes y proveedores, hasta el fomento de la utilización de vehículos de empresa con criterios de eficiencia energética. 

 
Se han anunciado también impuestos al CO2, a los residuos tóxicos y a las bolsas y embalajes. Con estos nuevos impuestos se estima que la recaudación fiscal verde podría incrementarse en 6.700 millones de euros. Además, será prioritario el de emisiones de CO2, junto al que se estudia aplicar un fondo verde para impulsar la eficiencia energética doméstica, bonificar el transporte público y crear préstamos a bajo interés para afianzar la movilidad sostenible.


El aumento de las iniciativas y de los ciudadanos participantes en ellas es un buen indicador para proteger y cuidar el entorno. No podemos relajarnos; el ciudadano de a pie y las corporaciones somos responsables tanto de los productos y servicios que consumimos como de los procesos de distribución que empleamos. Es de vital importancia que todos estemos alineados en la lucha por combatir una contaminación atmosférica que cada año afecta a millones de personas en todo el mundo. Es nuestro deber común completar la concienciación tanto como podamos.

martes, 18 de septiembre de 2018

Andalucía, pobre entre las pobres después de 100.000 millones de fondos europeos


Andalucía vuelve a estar entre las regiones más pobres de Europa, según confirmó Bruselas la pasada semana. Por debajo incluso de algunos países del Este que entraron en la UE hace solo seis años con unas tasas de convergencia menores a las andaluzas. La comunidad, tras seis años en la categoría de "regiones en desarrollo" por una carambola de cifras, regresa al grupo de las zonas menos desarrolladas, al bajar su PIB por debajo del 75% de la media europea, como ya se preveía  el pasado otoño cuando advirtió del informe de la Comisión Europea sobre la falta de convergencia andaluza con Europa.

La Unión Europea divide sus regiones en tres categorías, están las zonas que tienen un PIB por encima de la media europea. Son las que no tienen derecho a ayudas de convergencia. Regiones ricas. Luego están las regiones "en desarrollo", que tienen un PIB que está entre el 75 y el 90% de la media de la UE y tienen derecho a ayudas. Por último están las regiones más pobres. Su PIB no alcanza siquiera el 75% de la media europea. Ahí ha vuelto Andalucía.

La comunidad, que ha recibido desde 1986 más de 100.000 millones de euros en fondos de la UE, no ha conseguido ni con esa lluvia de dinero salir de la división de las regiones subdesarrolladas. A razón de 3.000 millones de euros al año de media, Andalucía se ha llevado en estos 30 años de Europa dinero de cuatro fondos: del Feder, del Fondo Social Europeo, del Feader y del Fondo de Cohesión.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Más casos de cáncer en Europa pero menos fallecimientos


El número de casos sigue aumentando con regularidad, pero la mortalidad ligada a este enfermedad está en constante caída, subraya la OMS en su "Informe sobre la salud en Europa". En la "región Europa", que para la OMS cubre 53 países que van de Portugal a Rusia, 2,4% de la población estaba afectada de cáncer en 2014, una proporción que aumentó un 50% desde 2000. Esta cifra oculta grandes disparidades según el tipo de cáncer y las poblaciones que se  consideren. Así, en los países nórdicos -Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Islandia- la prevalencia es dos veces mayor (5%), mientras que se reduce (1,8%) en la Comunidad de Estados Independientes (CEI), que agrupa a nueve países del antiguo bloque comunista, incluidos Bielorrusia, Georgia o Rusia.

La fuerte incidencia del cáncer en los países nórdicos muestra "el éxito" de su programa de detección, según la OMS. "Identifican ciertos tipos de cáncer mucho antes de que aparezcan los síntomas, lo que por supuesto favorece su tratamiento, pero infla las cifras". En toda la zona la incidencia del cáncer de mama aumentó un 30% desde 2000 para estabilizarse en 110 nuevos casos por año por 100.000 mujeres en 2014. Aunque la evolución es homogénea en toda Europa, en los países nórdicos se diagnostican más cánceres de mama: 175 nuevos casos 100.000 mujeres en 2014. El cáncer de mama es más frecuente, pero también se trata mejor. La mortalidad ligada a esta enfermedad disminuye con regularidad desde finales de los años 1990, estableciéndose en 20 muertes por 100.000 mujeres en 2015, frente a 23,8 en 2000. La mortalidad es inferior en los países nórdicos que en el conjunto de la UE (18,3 muertes por 100.000 mujeres en 2015 frente a 21,4).

El cáncer del cuello del útero registra una evolución diferente según los países: el número de nuevos casos sigue bajando lentamente en la UE (12 por 100.000 mujeres en 2014, -12,5% desde 2000), mientras que aumenta en el caso de la CEI (17,8 nuevos casos por 100.000, +23% desde 2000). Los fallecimientos por esta dolencia caen constantemente desde los años 1970 en la UE (3 fallecimientos por 100.000 en 2015), mientras en la CEI son dos veces más (6,9 fallecimientos por 100.000 en 2014). Los cánceres de tráquea, bronquios y pulmón se establecieron en el conjunto de la "región Europa" en 49 casos por 100.000 habitantes en 2014 y su mortalidad disminuye una media de -13% desde el año 2000, aunque aumentó 10% en el caso de Portugal.

El empuje de Europa de valores

Las políticas que se han aplicado en Europa viven malos momentos. Pero a quien debe afectar eso es a quienes han aplicado esas políticas, no a Europa. En cualquier democracia, cuando uno promueve las políticas equivocadas, lo que hay que hacer es cambiar las políticas, no finiquitar la democracia e instaurar una dictadura. La alternativa a la Europa que estamos viviendo es más Europa diferente, no el desmantelamiento de nuestra estructura política. Que sin duda necesita ajustes, porque tiene 61 años de vida. Y los elementos actuales son muy diferentes de los que dieron lugar a la firma del Tratado de Roma en 1957. A lo largo de los años se han ido haciendo nuevos tratados, pero el complejo puzle que representa la unión política de los europeos sigue siendo un rompecabezas sin precedentes históricos.


Ésta es la Europa de las libertades. Y desde esa libertad, los europeos están buscando una regeneración democrática. Una renovación que asusta a quienes han marcado la pauta ideológica de Europa en las últimas décadas. Los padres de esta Europa fueron tres democristianos, K. Adenauer, R. Schuman y A. De Gasperi. Con el paso de los años y en el proceso de construcción política, las ideas socialdemócratas se han ido apoderando de la política de la Unión. A lo que ha contribuido la falta de liderazgo ideológico en la derecha europea, que durante décadas se ha dejado subsumir por la socialdemocracia.



Por intentar desmontar ese poder de la socialdemocracia y dar respuesta a los problemas que están surgiendo en Europa y que los partidos tradicionales no han sabido contener, están surgiendo partidos que representan una alternativa que gana (y pierde) elecciones en las urnas. Y lo hacen desde el corazón de Europa: Austria, Polonia, Hungría... Hay dos casos notorios en los que esa regeneración, propulsora de una nueva derecha, se está produciendo desde dentro del Partido Popular Europeo: el Partido Popular Austriaco y el Fidesz húngaro. Esto ha llevado a los socialdemócratas de todos los partidos a denunciar el auge de una extrema derecha que no es tal. Criticar los fallos de la UE no es ser euroescéptico, es ser un verdadero europeísta.

Internet con reglas

La UE blinda por fin los derechos de los creadores ante los gigantes tecnológicos, que utilizan su trabajo para lucrarse sin contraprestación alguna.

El Parlamento Europeo ha aprobado la denominada 'directiva del copyright', texto que regula por fin la protección de los derechos de todos los creadores 'escritores, cineastas, artistas...' ante gigantes tecnológicos como Google o Facebook, dueños a su vez de otras plataformas que conforman gran parte del ecosistema digital.
Esas multinacionales, con un impresionante dominio en Internet, han obtenido millonarios beneficios al exprimir desde hace años un injusto modelo de negocio basado en la comercialización de publicidad alrededor de contenidos generados por terceros 'por ejemplo, la prensa escrita' sobre los que carecen de derechos y de los que se apropian gratuitamente. La directiva sobre la propiedad intelectual, que ha tardado casi dos décadas en ser actualizada, establece la obligación de esas grandes compañías de compensar económicamente a los creadores por la utilización de su trabajo, con el que ellas se lucran. Se trata de algo tan elemental e incomprensiblemente inexistente hasta ahora como extender el modelo que ya se aplica en la música a otras actividades en el entorno digital. También se exige a esos grupos un sistema de vigilancia para impedir que las obras circulen por sus plataformas sin control alguno cuando estén protegidas con derechos de autor. El cambio normativo, cuya tramitación retrasará un año su entrada en vigor, llega tarde y después de un gravoso daño ocasionado a la economía de multitud de empresas y creadores en todo el mundo, con las graves consecuencias que ello ha generado en el desarrollo de la cultura y de la libertad de expresión. 


Este incuestionable cambio en las reglas del juego digital es un severo toque de atención a los gigantes de la red que, amparados en su fortaleza tecnológica, imponen un control sobre Internet cercano al monopolio con el que obtienen ingentes ingresos a costa del esfuerzo y la creatividad de otros. La iniciativa en curso ha salido adelante pese a las fuertes presiones en Bruselas de los 'lobbies' tecnológicos en defensa de su privilegiada situación. Los gigantes del sector han expandido la demagógica idea de que la regulación supondría un duro golpe a la propia naturaleza de Internet, basada en la libre circulación de contenidos. Nada más lejos de la realidad. Lo preocupante es la constatación de que Internet no se ha desarrollado en los últimos años para responder a las necesidades de los usuarios, sino para satisfacer los intereses económicos de estas multinacionales sin que nadie haya tomado cartas en el asunto.

jueves, 13 de septiembre de 2018

La Comisión propone los últimos elementos necesarios para alcanzar una fórmula transaccional en materia de migración y reforma de las fronteras


En su Discurso de 2018 sobre el estado de la Unión, el presidente Juncker presentó tres nuevas y ambiciosas propuestas para garantizar la plena solidaridad de la UE en materia de migración y una mejor protección de sus fronteras exteriores. Su objetivo es facilitar un acuerdo transaccional global sobre la actual reforma del sistema de asilo de la UE. Las propuestas fijan un nuevo nivel de ambición para la Guardia Europea de Fronteras y Costas y la Agencia de Asilo de la UE, reforzando ambas para garantizar que los Estados miembros cuenten con una ayuda de la UE que sea plenamente operativa en todo momento. La CE también propone mejorar la eficacia de los procedimientos de retorno, actualizando las normas vigentes de la UE en la materia y estableciendo las próximas medidas sobre migración legal.
Sobre la base de dos años de trabajo, la CE propone reforzar todavía más la Guardia Europea de Fronteras y Costas y darle el nivel adecuado de ambición frente a los retos comunes que Europa tiene ante sí en la gestión de la migración y las fronteras. A medida que el mandato de la Guardia Europea de Fronteras y Costas se amplía, sigue prestando apoyo a los Estados miembros y no los sustituye en sus responsabilidades en materia de gestión de las fronteras exteriores y retorno. La propuesta nueva incluye:
  • Un cuerpo permanente de 10 000 agentes operativos de aquí a 2020.
  • Poderes ejecutivos.
  • Mayor apoyo en materia de retorno.
  • Intensificación de la cooperación con terceros países.
  • Mayor ayuda financiera: El coste total de la mejora propuesta de la Guardia Europea de Fronteras y Costas asciende a 1 300 millones* de euros para el período 2019-2020. Para el siguiente período presupuestario de la UE 2021-2027 se propone un total de 11 300 millones de euros.
Refuerzo de la Agencia de Asilo: La propuesta dará a la futura Agencia de Asilo de la UE el mandato necesario y le proporcionará las herramientas y los medios financieros que hacen falta para prestar un servicio rápido y completo a los Estados miembros a lo largo del procedimiento de asilo. La propuesta incluye:
  • Un apoyo operativo pleno en los procedimientos de asilo.
  • Los equipos de gestión conjunta de la migración de la UE ayudarán a los Estados miembros cuando sea necesario y les sea solicitado.
  • Más recursos financieros: Para garantizar que la Agencia pueda llevar a cabo sus tareas, la Comisión propone un presupuesto de 321 millones de euros para el período 2019-2020 y de 1 250 millones de euros para el período 2021-2027.
Una política de retorno europea más rigurosa y más eficaz:
  • Un nuevo procedimiento en las fronteras.
  • Procedimientos claros y normas para evitar abusos.
  • Retornos voluntarios eficientes.
  • Normas claras sobre internamiento.

Estado de la Unión 2018: La Comisión propone poner fin al cambio de hora estacional

La CE propone eliminar los cambios de hora en Europa en 2019, y ofrece a los Estados miembros la libertad de decidir si se regirán de manera permanente por la hora de verano o la de invierno. La propuesta legislativa tiene por objeto velar por que todos los cambios se adopten de manera coordinada entre países vecinos, de manera que el mercado interior siga funcionando adecuadamente y se evite cualquier tipo de fragmentación, lo que podría ocurrir si algunos Estados miembros mantuvieran las disposiciones sobre el cambio de hora y otros no.
La propuesta de la Comisión:
  • elimina el cambio de hora bianual en el conjunto de la Unión Europea;
  • fija un calendario breve y claro para que los cambios entren en vigor;
  • anima a realizar consultas en los ámbitos nacional y europeo, con el objetivo de velar por un enfoque coordinado entre Estados miembros.
La propuesta es un ejemplo más de una Comisión Juncker que actúa con altura de miras en las cuestiones importantes y deja que los Estados miembros tomen decisiones cuando estén en mejor posición para hacerlo.
¿Cómo y cuándo empezarían a tener efecto estos cambios?
La propuesta de la CE prevé que, a más tardar en abril de 2019, cada Estado miembro notifique su intención de aplicar la hora de verano o de invierno de forma permanente. El último cambio obligatorio a la hora de verano tendría lugar el domingo 31 de marzo de 2019. A continuación, los Estados miembros que desearan volver a la hora de invierno podrían efectuar un último cambio de hora el domingo 27 de octubre de 2019. A partir de esa fecha no se podrían realizar más cambios. Este calendario está supeditado a la adopción de la propuesta de la Comisión a más tardar en marzo de 2019 por parte del Parlamento Europeo y el Consejo.
¿Por qué propone este cambio la Comisión? Los países europeos introdujeron las disposiciones sobre la hora de verano el siglo pasado con el objetivo de ahorrar energía, especialmente durante la guerra y la crisis del petróleo de los años 70. A principios de los años 80, la UE fue adoptando de manera gradual legislación que ponía fin a los distintos esquemas nacionales de cambio de hora. No obstante, en 2018, el objetivo inicial resulta mucho menos relevante, con estudios que parecen indicar que el ahorro de energía es mínimo y con cada vez más quejas por parte de los ciudadanos por los efectos negativos para la salud.
El cambio de hora es cada vez más cuestionado por los ciudadanos, el Parlamento Europeo y un número creciente de Estados miembros. A instancia del PE, y como parte de la evaluación de las disposiciones actuales, la Comisión llevó a cabo una consulta pública en el verano de 2018 en la que se obtuvieron 4,6 millones de respuestas, el mayor número de respuestas obtenido en una consulta pública organizada por la CE. El 84 % de los encuestados declararon estar a favor de eliminar el cambio de hora bianual.
A la luz de lo anterior, la CE concluye que no tiene sentido que Bruselas siga regulando el cambio de hora bianual y que son los Estados miembros quienes deben tener la libertad de elegir si prefieren mantener la hora de verano o la de invierno y gestionarlo en el ámbito nacional, de conformidad con el principio de subsidiariedad